Río Negro cuenta con una importante diversidad de aves residentes y migratorias, distribuidas en ambientes que van desde la cordillera hasta el mar. Su conservación forma parte de una política ambiental que combina presencia territorial, monitoreo, investigación, educación ambiental y protección de las áreas naturales donde estas especies encuentran refugio, alimento y sitios de reproducción.
En este trabajo, los Guardas Ambientales cumplen un rol central a través de tareas de control, observación, registro de fauna, monitoreo y sensibilización. Su presencia permite generar información sobre las especies y detectar situaciones que requieran intervención, además de acompañar acciones de rescate, rehabilitación y regreso de fauna silvestre a su ambiente natural.

Durante este año se realizaron distintos relevamientos de aves en el territorio provincial. Entre ellos se encuentra el censo de choiques en la Meseta de Somuncurá, desarrollado junto a instituciones y organizaciones especializadas para conocer el estado de la población y aportar información para su conservación. También continúan los monitoreos de aves costeras y marinas en el marco de las acciones de conservación del Corredor de los Cinco Grandes.
A estas tareas se suma el acompañamiento de los equipos ambientales en procesos de rescate, rehabilitación y liberación de cóndores andinos, una especie emblemática de la biodiversidad rionegrina. Estas acciones requieren coordinación entre organismos, especialistas y organizaciones, además del seguimiento en territorio para favorecer el regreso de los ejemplares a su ambiente natural.

El conocimiento también es una herramienta de conservación. En este sentido, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático cuenta con el libro “Aves de la provincia de Río Negro”, una publicación destinada a difundir la riqueza aviar de la provincia y acercar a la comunidad información sobre sus especies y los ambientes que habitan. La herramienta busca promover el reconocimiento y la valoración de la biodiversidad, tanto entre residentes como entre quienes visitan la provincia.
“Cada relevamiento, cada monitoreo y cada acción de conservación nos permite conocer mejor nuestra biodiversidad y tomar mejores decisiones para protegerla. Tenemos una provincia con ambientes únicos y una enorme riqueza de especies, y desde la gestión ambiental trabajamos para que ese patrimonio natural siga estando presente en Río Negro”, destacó la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.

La protección de las aves también implica conservar los ambientes que sostienen la vida silvestre. Por eso, el trabajo de los equipos técnicos y de los Guardas Ambientales se integra con las políticas de conservación de las Áreas Naturales Protegidas, el monitoreo de especies y las acciones de educación ambiental que se desarrollan en distintas regiones de la provincia.
En este Día Nacional del Ave, Río Negro reafirma una política de conservación basada en conocer, monitorear y proteger su biodiversidad, con presencia en el territorio y herramientas que permiten acercar ese patrimonio natural a toda la comunidad.
