Todo comenzó cuando los operadores observaron a dos jóvenes saliendo de un comercio en la zona céntrica. Ambos se encontraban desorientados y se dirigieron hacia un vehículo color rojo. Lo que llamó la atención fue la manera imprudente en que el auto arrancó: alta velocidad, maniobras bruscas y un giro en U que puso en riesgo a quienes transitaban por la calle Tres Arroyos.
De inmediato, se dio aviso a un móvil policial de la Comisaría 4°, que interceptó el vehículo apenas dos minutos después. La coordinación entre las fuerzas fue clave: mientras los agentes aseguraban la situación, se solicitó la presencia de tránsito municipal para realizar el control correspondiente.
Luego, inspectores de tránsito efectuaron el test de alcoholemia al conductor, un hombre de poco más de 30 años, que arrojó un resultado de 1,36 gramos de alcohol por litro de sangre. Ante esta evidencia, se procedió al secuestro del Fiat Palio y a la aplicación de las sanciones correspondientes.
Este operativo refleja la importancia de la tecnología y el trabajo conjunto entre distintas áreas de seguridad. Las cámaras de vigilancia no solo registran imágenes, sino que permiten actuar en tiempo real, anticipando riesgos y protegiendo vidas.

Gracias a la acción coordinada, Cipolletti evitó que un conductor alcoholizado continuara circulando por la ciudad. Una muestra clara de que el compromiso del personal de seguridad y tránsito municipal está enfocado en cuidar a la comunidad, reforzando la confianza de los vecinos en el sistema de prevención.